La actividad física es fundamental para mantener sano su organismo. También beneficiará el desarrollo de su bebé. Sin embargo, durante el embarazo no se deben realizar deportes violentos ni agotadores, y no conviene superar las 140 pulsaciones por minuto. Lo mejor es caminar, natación, yoga o pilates.
Si practicabas aeróbic antes de estar embarazada, puedes continuar haciendo algunos de los ejercicios, pero sin pretender seguir el ritmo del grupo y tomando algunas precauciones:
- Evita los saltos.
- Controla las pulsaciones.
- Descansa ante el menor síntoma de cansancio.
- Consulta con el ginecólogo si te conviene o no realizar ciertos ejercicios a medida que aumente la tripa.
Una alternativa más suave es el aquaeróbic ( gimnasia en el agua) porque los impactos y estiramientos se mitigan por la ausencia de gravedad que produce el agua.

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