¿Qué puedo comer cuando regreso del gimnasio para no engordar?

 El contenido y el tamaño de las comidas que realices después de acudir al gimnasio  influirá en si las calorías se acaban usando como energía o, por el contrario, son almacenadas en forma de grasa.Consejos:
  • Al llegar a casa, come un pequeño tentempié para evitar ese frecuente 'asalto' al frigorífico cuando llegas del gimnasio. Puedes optar por pan integral con pavo o unas tostadas con queso con bajo contenido en grasa.
  • Es muy importante no olvidarse del consumo de proteínas, que ayudarán a fortalecer el músculo después de hacer ejercicio. Las encontrarás, por ejemplo, en carne baja en grasa o en un huevo duro.
  • Ojo con las grasas y los azúcares de tentaciones tan ‘sabrosas’ como los dulces o las patatas fritas. Una persona que haga ejercicio moderado debería consumir menos de un 15 por ciento de calorías de grasa después del entrenamiento. Ten en cuenta que atiborrarse de alimentos con alto contenido en azúcar y grasa puede anular lo que has conseguido quemar durante el tiempo que has estado haciendo ejercicio. Además, tendrás una enorme sensación de pesadez.
  • Por último, si quieres realizar un tentempié porque no puedes esperar a la comida principal, opta por los frutos secos, el queso fresco con fruta, verdura (crudités) con humus (puré de garbanzos) o una barrita de muesli baja en calorías.

El pinzamiento en el abdomen al hacer ejercicio

Cuando nos solemo iniciar en un deporte aeróbico, como, por ejemplo, correr, e normal tener unos pinzamientos, sobre todo en los laterales del abdomen ya que éste no está en forma ni acostumbrado al movimiento que realizamos con el ejercicio. La mayoría de los deportista notan como estos pinzamientos se reducen a medida que su estado de forma incrementa. Por otra parte, es conveniente no tomar alimentos sólidos una hora antes de tu entrenamiento.
En caso de tener un pinzamiento durante tu entrenamiento, respira hondo, concentrándote en expirar todo el aire alojado en tu abdomen. Esto hará que estiremos el musculo del diafragma (justo debajo de tus pulmones), que es exactamente donde el pinzamiento suele ocurrir.

Consejos para ganar músculo

  1. Sumar un batido de proteínas a la comida diaria
  2. Tomar dos o tres gramos de aminoácidos en las comidas
  3. Ingerir carbohidratos solo después de entrenar
  4. Incluir, en dieta, los cinco suplementos básicos: proteína de suero de leche, glutamina, creatina, vitamina C y calcio.
  5. Entrenar siempre en el mismo horario
  6. Dormir ocho horas y en horario nocturno
  7. Controlar el ritmo de la repetición: suma carga y repetición cada cinco días
  8. Buscar la congestión muscular correcta
  9. Llevar la constancia, como bandera

Me crujen las rodillas al hacer ejercicio, ¿a qué se debe?

Si cuando flexionas las rodillas suelen crujirte, pero no experimentas ningún dolor o hinchazón, es completamente normal.
En ocasiones, implican pequeñas pérdidas de adherencia momentánea de las superficies articulares y no necesitan tratamiento alguno.

No voy al gimnasio porque no quiero volverme musculosa

Actualmente, la mayoría de las mujeres se encuentran bastante bien en un gimnasio. Ellas han crecido en medio de la ola del ejercicio y de estar en forma, y consideran un buen y sudoroso ejercicio parte de su rutina como lo es la ducha en la mañana. Por lo tanto, ir al gimnasio y ser femenina no son posturas opuestas.

A menos que tenga pensado en dedicarse al culturismo,  no se preocupe por volverse musculosa. Fisiológicamente, las mujeres simplemente no están hechas para acumular músculo como los hombres. “Va a ganar un poco de músculo, pero no va a lucir como Arnold Schwarzenegger. Cuando mucho le hará verse más curvilínea.

estoy totalmente fuera de forma. ¿Y si la gente se ríe de mí o se me queda mirando?”

Lo más difícil al empezar un programa de entrenamiento es cruzar la puerta de un club deportivo o pisar la calle para empezar a correr. Pero tenga claro que el personal del gimnasio nunca se reiría de usted. A ellos les gusta verle frecuentar el lugar y tener la oportunidad de poder ayudarle.
Por otro lado, hacer ejercicio con otras personas es una gran ayuda.
Quítate esos pensamientos y esos miedos infundados  y acuérdate que nadie nace sabiéndolo todo o siendo el mejor en algo, nadie nació con músculos ni cuerpos atléticos. Que no te importe lo que diga la gente, deja de pensar en los demás y empieza a pensar en lo que es bueno para ti.

La actividad física a partir de los 65 años

A partir de los 65 años, la inactividad está relacionada directamente con la perdida de funciones intelectuales, pero también influye en la disminución de las capacidades físicas aeróbicas, del corazón y del aparato locomotor.

La mayoría de ancianos viven por debajo del mínimo o en el limite de sus capacidades físicas, ya que durante el envejecimiento se produce una disminución de la tolerancia al ejercicio, debido a una reducción de la capacidad física aeróbica máxima y de las cualidades físicas básicas en el aparato locomotor (músculos, aparato circulatorio, respiratorio, o el sistema nervioso relacionado con la coordinación, la potencia, resistencia, etc.)


Debemos potenciar los ejercicios más adecuados para la tercera edad, entre los que destacamos el trabajo aeróbico, como caminar o pasear en bicicleta; las actividades físicas cotidianas, y el movimiento general en el tiempo libre.

El organismo es más delicado e inestable que el de un adulto, por lo que debemos mantener la actividad física diariamente, entre 15 y 60 minutos, y con una intensidad baja y ligera.


Si realizamos ejercicio físico sin conocimientos de fisiología y educación física entre otros, nos exponemos a los diferentes riesgos del ejercicio físico, que son muy variados, y entre los que podemos destacar lesiones ósteo-musculares, alteración de la función endocrina, deshidratación, sobrecargas, incidentes cardiovasculares, y otros problemas serios; e incluso la muerte súbita.


Los programas de actividades y ejercicios físicos deben estar controladas y planificadas por personas cualificadas, o a través de manuales y otras fuentes de información. En caso de que un especialista en actividades físicas supervise nuestro plan de ejercicios, podrá detectar una respuesta negativa del cuerpo ante el esfuerzo, así como un sobreentrenamiento, una mala adaptación o cualquier problema, e incluso prever una posible lesión o enfermedad provocada por el esfuerzo físico antes de que ocurra.

La actividad física puede hacer que los niños sean más inteligentes

Según estudios científicos los niños más activos tienden a ser más inteligentes y tienen una mejor memoria y aprendizaje, comparados con aquellos que son inactivos, ya que una de las partes más importantes de sus cerebros es un 12 por ciento mayor que las de los jóvenes no aptos.
Por ello se recomienda animar a los niños a que hagan ejercicio desde una edad muy temprana, para que les ayude a tener un mejor desempeño escolar a futuro.

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